Asà es, eso (y un poquito más) costó una máquina que hace café en San Francisco, la cual funciona a base de halógeno.
La máquina llamada un “siphon bar”, como comenta el New York Times, parece una máquina sacada del siglo 19 de una novela de Julio Verne, más bien parece algo para experimentar, con esos tubos que nos recuerdan las clases de quÃmica de la secundaria.
Los afortunados propietarios son “Blue Bottle Café” y la compraron en Japón, de hecho es la única máquina en todo el continente americano. Por cierto, que la máquina no hace expreso, sólo hace café infusionado. Su sistema es que el vapor sube por la máquina a los globos de vidrio e infusiona el café… algo asà como lo hacen las cafeteras italianas de estufa.
El propósito de dicha máquina es extraer todo el sabor posible al los granos de café, para hacer una bebida de sabor superior.
Esperemos algún dÃa llegue una a México… pero con esos precios, nos cobrarán un ojo de la cara por cada taza de café.
Aquà pueden ver más o menos como funciona, pero deben de tener una cuenta en el New York Times, que cabe decir es gratis inscribirse.
